La nadadora de Tomé, Carmen Ortega (51), hizo historia en el Mundial de Natación de Aguas Gélidas en Oulu, Finlandia, tras colgarse medallas de oro, plata y bronce.
Su triunfo es el cierre de un ciclo de resiliencia absoluta: en 2014, un grave accidente estuvo a punto de costarle una pierna, pero el agua se convirtió en su terapia y hoy, en su gloria.
Pese a ser campeona mundial e Hija Ilustre de su comuna, Ortega enfrenta el «frío» de la falta de presupuesto. Sin apoyos oficiales constantes, la deportista financia sus desafíos con esfuerzo propio y busca urgentemente auspiciadores para seguir representando a Chile en el circuito internacional.




